Hola Amigos en el camino,
Me llamo Francisco y soy el acompañante de una
persona que padece FM y SFC (mi esposa).
Mi esposa lleva muchos años padeciendo esta
enfermedad y a mí me costó mucho entenderla, pero el AMOR
que siento hacia ella es tan grande que ganó la primera batalla
a la enfermedad, y fué la de no alejarme de ella sino que unirme
más y amarla más si cabe.
Cuanto peor estaba más guapa la veía
y se lo hacía saber...... cuando más decaída estaba
más la quería y ella se sentía deseada y amada
y eso le levantaba la moral y la autoestima y le ívamos ganando
asaltos a la dolencia.
Ahora quiero compartir con vosotros la alegría
que siento al ver a mi esposa, María del Rosario, que empieza
a hacer una vida normal depués de diez meses de recaída
muy duros.
Todo eran dolores, cansancio, desánimo......en
fin que os voy a decir que no sepais.
Gracias a Dios ella es muy fuerte y le ha ganado una
batalla mas a la fibro y esperamos que sea el principio del fín
de esta guerra contra su enfermedad.
Esta vez no ha ido a su médico a explicarle
como se encontraba por que ya sabía su respuesta.....le diría
que tiene fibromialgia y que hoy por hoy no hay más.........le
cambiaría las dosis de los medicamentos o le recetaría
otros y le daría unas palabras de consuelo, impotente de no poder
hacer más.
Os preguntareis que ha hecho para tener esta mejoría
tan grande..........pués es muy difícil y complejo explicarlo
y también entenderlo, pero aunque nos tildeis de ingénuos
o que no tocamos de pie en el suelo os lo voy a explicar para que en
algún momento de vuestra vida lo recordeis y se os abra una puerta
a la luz.
Hemos llegado a la conclusión que todo consiste
en ser conscientes de que nuestro cuerpo físico no es más
que eso un cuerpo físico en el que se reflejan de una forma física
las dolencias de nuestro otro cuerpo interior que es el que nunca muere,
el que nunca se descompone, en el creemos que está ese órgano
vital que es el Amor generador de todos los sentimientos que nos curan,
nos acercan como seres humanos llenándonos de dicha y luz.
A partir de esta base María del Rosario empezó
un proceso de cura de su interior......tuvo que empezar a aprender a
conocer su YO interno, a preguntarle como estaba que tenía que
hacer y las respuestas le vinieron solas y Dios puso en el camino a
las personas que podían ayudarle y darles herramientas para su
curación.
Es curioso pero cuando te propones firmemente en una
cosa y si estás atento la vida te pone los medios para conseguirlo....nosotros
estábamos desesperados con la enfermedad de mi esposa y una compañera
de mi trabajo, con la que nunca hablaba nada de estos temas, me dijo
que no podía quedarse ha terminar la tarea ese día por
que tenía que acudir a sus sesiones de meditación y eso
me pareció que le iría bién a mi esposa y acudí
a informarme......cuando les dije que mi esposa sufría de fibromialgia
me aconsejaron unas sesiones de autoconocimiento interior y así
fué como empezamos los dos este camino.
Después de estas sesiones hemos continuado un
proceso de sanación que nos está dando mucho bienestar
y un despertar a los dos, ella mediante la meditación y la sanación
interior y yo practicando yoga.
El proceso de mi esposa hasta llegar a esta mejoría
es muy duro ya que cuando uno empieza a ver su interior hay cosas que
no son agradables y por eso las tenemos escondidas y las ignoramos hasta
que un día no pueden esperar más y te afectan a tu salud....tuvo
que perdonar y perdonarse mucho, tuvo que trabajarse sentimientos negativos
hacia otras personas y después quererse y convencerse de que
es un ser maravilloso capaz de dar felicidad amor y luz.
Para que os hagais una idea os diré que lo mismo
que caminamos, hacemos ejercicio, cuidamos nuestra dieta para mantenernos
en forma y curar o prevenir enfermedades de nuestro cuerpo, nosotros
además también hacemos ejercicios que cuidan nuestro interior
por que recordar que ese cuerpo forma parte de nosotros y lo hemos de
cuidar ya que es el único que no muere y tiene nuestra esencia
y energía.
Hay medicamentos en nuestro corazón muy poderosos
que son capaces de aliviar y hasta incluso curar, el Amor lo puede todo.
Esta es nuestra modesta experiencia y forma de vida
desde nuestras convicciones que hemos descubierto y compartimos con
vosotros.
Pensamos que las enfermedades y los infortunios son
las llamadas de atención que nos da Dios para que hagamos un
alto en el camino y seamos conscientes de algo mucho más superior
que lo material que tanto valoramos y centra nuestras vidas hoy por
hoy, y que esta exaltación de lo material es la felicidad pasajera
y artificial de unos pocos(entre los que nos incluimos) frente al sufrimientos
de otros muchos seres hermanos.
Gracias por la paciencia de leerme y mucho Amor y luz
para vosotros y vuestros seres queridos.
Francisco