NECESIDAD
DE SUPLEMENTAR TU DIETA
Una persona adulta sana puede cubrir todos sus requerimientos
de micro y macronutrientes llevando una alimentación
variada a base de productos naturales. Sin embargo, en determinados
casos –como pudiera ser la Fibromialgia–, será
preciso recurrir a los suplementos alimenticios dado que se
parte de una carencia inicial. Pero no debes tomarlos por
tu cuenta, sino a través de tu médico. Es él
quien debe determinar si, en tu caso, es conveniente o no
esa suplementación, así como concretar la dosis
y la duración de ese tratamiento.
Pero
debes saber que:
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Existen ciertas evidencias de que la suplementación
de magnesio ayuda a superar el dolor muscular y los espasmos.
Puede provocar diarrea en algunas personas –lo cual
sería muy negativo en la dolencia que nos ocupa–,
por lo que se debe comenzar por una dosis pequeña e
ir ampliándola paulatinamente, a medida que se comprueba
su correcta asimilación.
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La vitamina E pudiera también ser beneficiosa contra
los calambres y espasmos musculares.
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Algunos estudios han concluido que en determinados casos se
experimenta alivio de la rigidez muscular tomando dos aminoácidos
conocidos, la Lisina y la Arginina.