El diagnóstico
de la fibromialgia se basa en la presencia de dolor muscular generalizado,
con hipersensibilidad en la mayoría de los sitios específicos
que se muestran en la imagen. (Los criterios establecidos por
el ACR para la fibromialgia, requieren la presencia de dolor en
11 o más de los 18 puntos hipersensibles específicos.)

No hay una prueba única de laboratorio
ni rayos X que pueda ayudar a un médico a diagnosticar
la fibromialgia. Aún así, las pruebas de laboratorio
pueden ayudar a descartarla. Por ejemplo, una tiroides hipoactiva
causa muchos de los síntomas que aparecen en la fibromialgia.
Sin embargo, un médico puede pedir un simple análisis
de sangre para determinar si una persona tiene problemas de la
tiroides. Un examen físico puede ayudar a descartar otras
afecciones que podrían causar dolor y fatiga crónicos.
Debido a que las quejas sobre la fibromialgia son tan generales
y a menudo recuerdan otros trastornos médicos, muchas personas
se someten a evaluaciones complicadas y a menudo repetitivas,
antes de ser diagnosticadas con fibromialgia. Es importante visitar
a un médico o reumatólogo que sepa cómo diagnosticar
y tratar esta dolencia.